Participó de su primer mundial con la selección peruana hace 45
años, en México 1970, y físicamente está para jugar 90 minutos más (como él
dice). Muchos de sus ex compañeros lo saludan hasta la actualidad de la
siguiente forma: “Hola mi capitán”. Y esto debido a que nombrar al gran Héctor
Chumpitaz, es mencionar al capitán más reconocido y ganador de nuestra
selección. Respetado por sus ex compañeros y el ambiente futbolístico a nivel
mundial por su capacidad de liderazgo y su reconocido “doble salto”. En sus
casi 20 años como capitán de la bicolor nuestra
selección pudo asistir a tres
mundiales y ganar una Copa América en 1975.
La conversación con el gran capitán empieza contando que le
gustaba mucho practicar el fútbol en la Hacienda Santa Bárbara de su natal
Cañete, donde jugaba con sus primos, ya que mencionó que en la hacienda casi
todos eran familiares.
Indicó con un tono nostálgico que la situación económica era muy
difícil cuando era adolescente, por tal motivo se trasladó a Lima, precisamente
al distrito de Comás: Un familiar me consiguió trabajo, era un
trabajo pesado que me ayudó mucho en lo personal para valorar todo lo que
quería lograr. En momentos que no había mucho trabajo, jugábamos fútbol con mis
compañeros y es así que por mi rendimiento llego a jugar en el equipo Once
Amigos de Comás, que es el más popular de aquél distrito. Ese mismo año pude
jugar segunda división profesional con el Unidad Vecinal #3, eso fue en el año
1963, yo tenía 18 años y estaba a punto de cumplir 19.
A pesar de su estatura (1.70 cm) siempre jugó de central en todos
sus equipos, y en la mayoría fue capitán, como lo haría durante toda su
carrera.
Mientras jugaba en segunda división recibí la invitación de
dirigentes de Deportivo Municipal para unirme a sus filas y no lo pensé dos
veces, era el momento soñado para llegar a primera división. Estuve en “Muni”
los años 1964 y 1965, gracias a mi desempeño pude ser convocado a la selección
mayor, y fue lo mejor que le puede pasar a un futbolista. Cuando llegué a la
selección habían grandes jugadores como Fernando Mellán, Victor “Pitín”
Zegarra, Pedro Pablo “Perico” León y otros crack. Mi debut fue contra Paraguay
donde perdimos 1 – 0 en un partido amistoso.
Luego de destacar en Deportivo Muncipal, el gran Héctor Chumpitaz
es contratado por Universitario de Deportes, donde jugó 9 años y consiguió 5 títulos:
1966, 1967, 1969, 1971 y 1974. Llegar a la “U” hizo que juegue a mi máximo
nivel, esto hizo que sea titular en la selección y en lo personal, ser campeón
como profesional por primera vez. Le pregunto si aún recuerda la final de la
Copa Libertadores de 1972, respira hondo, aprieta los labios y mueve la cabeza
respondiéndome un sí.
Teníamos un gran equipo, éramos un equipazo, desde el arquero que
era Humberto Horacio Ballesteros hasta el delantero goleador que era “Cachito”
Ramírez. Algunos jugadores ya teníamos la experiencia de haber jugado un
mundial de fútbol y eliminar a la propia selección Argentina en su casa,
entonces ir a jugar contra equipos argentinos no era nada del otro mundo para
nosotros. Además teníamos un gran grupo
humano aparte de lo futbolístico, lamentablemente no logramos el objetivo y eso
siempre nos quedará a todos como una espina. Quien diga que ya no lo recuerda
puedo asegurar que miente ¿Quién no quisiera ser campeón de la Copa
Libertadores?
Al hablar de selección indicó que tiene muchos recuerdos, pero
algunos que tienen más valor que otros: Mi debut en un mundial fue ante Bulgaria,
mis compañeros y yo ya sabíamos sobre el terremoto que había pasado en nuestro
país y así salimos al campo, muchos pensando en nuestros compatriotas. Al
terminar el primer tiempo íbamos perdiendo 2 – 0 y el señor Aramburú,
presidente del Comité Nacional del Deporte ingresó con un macetero con tierra
indicando que era tierra peruana y que no podíamos defraudar a nuestro país que
a pesar del desastre estaba viendo el partido y alentándonos desde sus
hogares. Se sintió una vibra
espectacular y salimos con el orgullo de nuestra gente en la cabeza. Tanto así
que anoté el primer gol de tiro libre mientras me resbalaba, muchos de los
compañeros aún me molestan diciéndome que me equivoqué.
Felizmente pudimos dar vuelta al partido con gol de(Roberto) Chale
y Teófilo (Cubillas). El segundo partido lo jugamos frente a Marruecos y nos
confiamos, pensamos que sería fácil, pero no lo fue y empatamos 0 – 0 al
termino del primer tiempo y nuevamente el señor Aramburú se acercó con la
maceta llena de tierra. Ahí nos dimos cuenta que la tierra no era de nuestro
país, sino que simplemente lo hacía para motivarnos. Salimos al campo y ganamos
3 – 0, eso hizo que llegáramos al tercer partido clasificados, pero con la
intención de ganarle a Alemania, porque si quedábamos segundo enfrentaríamos a
Brasil que en ese momento era la mejor selección del mundo. En el encuentro
contra Alemania me tocó marcar a Gerd Muller y Uwe Seeler, grandes delanteros
del equipo alemán que peleaban todos los balones, pero yo también era muy
fuerte y me hacía respetar, siempre con buena intención, nunca para dañar a un
colega. Esto queda muy claro, ya que don
Héctor es reconocido como un caballero dentro del campo por sus compañeros y
rivales.
Al contar las anécdotas sobre el partido de cuartos de final
frente a Brasil, confirmó que sorprendió a todos la noticia que arrancaba
José Fernández en lugar de Orlando “Chito” La Torre, quien era mi pareja en la
defensa durante todo el mundial y los entrenamientos. Esto nos tomó por
sorpresa, nos contó entenderlo. Con el paso de los años pienso que fue lo
mejor, ya que “Chito” casi se pierde el mundial por una lesión ocasionado por
Jairzinho, quien casi lo “parte” en un amistoso en Brasil. Muchos que
conocíamos a Orlando sabíamos que le iba a entregar su “vuelto” al brasileño y
esto podría perjudicarnos en el campo de juego al jugar con un jugador menos en
caso lo expulsen. Nosotros no hicimos un mal partido, tanto así que fuimos el
único equipo que le anotó 2 goles a Brasil. El presidente de FIFA en esa época,
Joao Havelange, dijo que fue el mejor partido en la historia de los mundiales
que vio.
El único título que tuve con la selección y el más importante para
mí es el campeonato obtenido en la Copa América. Muchos indican que le ganamos
a un Brasil con jugadores de una sola ciudad en semifinales, pero pocos
recuerdan que a nosotros también nos faltaron jugadores importantes, uno de
ellos era el “Cholo” Sotil que llegó para la final donde hizo el gol que nos
convirtió en campeones. Indicó con una alegría que traslucía en su hogar, que
hizo que nos contagiará a las personas que escuchábamos el relato en ese
momento.
Muchos de los periodistas deportivos de la época y jugadores de
ese momento, indicaron que la selección que clasificó al mundial de España 1982
y fue participe de la gira por los 5 continentes, era la mejor selecciónperuana de todos los tiempos.
El “Capitán de América”, apelativo que tiene a raíz de ser nombrado
en dos oportunidades como capitán en los encuentros del combinado de países del
continente americano frente al resto del mundo, cuenta con mucho orgullo que el
equipo de España 82 tenía mucho talento y una mixtura entre juventud y experiencia.
Yo
no pude asistir al mundial por lesionarme tres meses antes de la competición,
era imposible que llegué es por eso que el capitán en aquél torneo fue mi
compañero de zaga Rubén “Panadero” Díaz. Ese era un gran equipo, lástima que no
salieron las cosas como las planeamos, muchos acusan a la inclusión de Teófilo
Cubillas en la nómina final, ya que el no participó durante todo el proceso
eliminatorio, además jugaba en EEUU donde el fútbol era amateur y no llegaba en
buena condición, a diferencia de Julio Cesar Uribe que fue titular indiscutible
en todos los partidos y anotó goles en el proceso de clasificación. Tal vez eso
creo un poco de conflicto en el equipo, no lo sé.
Entonces ¿Usted hubiera elegido a Uribe?... ¡Totalmente! Sin necesidad de
pensarlo, es por eso que se creo el término de 10 uno y 10 dos, algo que me pareció
una falta de respeto que a la larga hizo crear un clima hostil en los
camerinos.
Don Héctor confirma que su única experiencia en el extranjero fue
de lo mejor, ya que era muy reconocido por haber jugado el mundial en ese país
5 años antes y era uno de los referentes de su equipo el Atlas de Guadalajara.
A su regreso en 1977 al Perú, lo hizo para jugar en Sporting Cristal, donde
jugó por 7 años. En el club cervecero obtuvo tres títulos y se retiró del
fútbol profesional siendo capitán del equipo del Rímac.
En Sporting Cristal y Universitario de Deportes tengo grandes
recuerdos, pero si me das a elegir donde me sentí mejor, eso fue en la selección.
Cuando uno es niño siempre piensa ponerse la camiseta de su país para
defenderla. Yo la hice en una Copa América y en mundiales. Eso es algo que me
hace muy feliz (se ve la felicidad en su rostro, donde sus ojos se llenan de
lágrimas por recordar su etapa como referente de la selección) Siempre me
consideré una persona correcta, tanto como futbolista y como ser humano.
El máximo referente en nuestra defensa peruana nos demuestra que
nunca perdió la humildad al atenderme mientras juega con su bisnieta, si, ya es
bisabuelo. El capitán antes de despedirse me pregunta si deseo ver las
camisetas y títulos que acumuló a lo largo de los años como futbolista, es
evidente que dije que si con una sonrisa de oreja a oreja. Hace que ingrese a
un cuarto que fácilmente se podría considerar como el museo del fútbol peruano
y me muestra camisetas suyas que utilizó en el mundial, banderines que
intercambio con jugadores, trofeos de diversos torneos. Placas de
reconocimiento. Sin dejar de sentir admiración por don Héctor, me muestra dos
camisetas que en la actualidad sería difícil de conseguir: una de Gerd Muller
que intercambió en el mundial de México 1970 y una de Zinedine Zidane de Real
Madrid, que se la trajo “Chemo” Del Solar con dedicatoria incluida.
Este día sin duda puede ser catalogado como el mejor día de mi
vida. Jamás pensé o imaginé que una leyenda del fútbol mundial tenga la amabilidad
de contarme paso a paso sus anécdotas trayectoria. Los sueños existen y hoy me
pasó a mí.
 |
| Héctor Chumpitaz en la eliminatoria para el mundial de España 1982. (Fuente: ArkivPeru.com) |